El mantenimiento del vehículo debe hacerse de manera regular. Especialmente durante la estación invernal le aconsejamos repetir con regularidad las siguientes operaciones de mantenimiento en su vehículo.
Para un efecto protector óptimo, es recomendable una exhaustiva limpieza con cera, pues una superficie lisa y protegida es considerablemente menos susceptible a la sal y la suciedad.
Nunca se debe usar un cepillo duro para quitar la nieve. En cualquier tienda de accesorios para el automóvil se puede encontrar un cepillo más adecuado. Incluso un cepillo de mano suave es más recomendable.
¡Atención! La retirada de nieve y hielo puede dejar arañazos en cristales y chapa metalizada.
Una limpieza frecuente de los cristales por dentro y por fuera proporciona una buena visibilidad. Los rascadores de hielo y nieve no se deben usar, pues dañan la superficie y en realidad reducen la visibilidad. Cualquier método de descongelación es una alternativa más efectiva, y aplicarlo con moderación y de manera regualar incluso aumenta la eficacia.
En caso de escarcha o helada creciente, es fundamental levalantar los limpiaparabrisas. Si se congelaran sobre los cristales, sus finas bandas de goma quedarían dañadas, lo cual disminuiría notablemente su capacidad de limpieza.
¡Atención a los cristales helados! El limpiaparabrisas debe ser conectado sólo si los restos de hielo se han retirado. De lo contrario, la banda de goma se verá fuertemente afectada.
Actualmente, los neumáticos son productos de alta tecnología en perfecta armonía con el funcionamiento de los más modernos vehículos Por tanto, se debe tratar con especial cuidado los neumáticos, llevando a cabo periódicas labores de mantenimiento y comprobación, incluyendo inspección visual y una cuidadosa pero completa limpieza. Cualquier daño o grieta sólo puede ser correctamente evaluado si el neumático está limpio.