Cadenas para la nieve

Consejos sobre el correcto uso de las cadenas de nieve:
 

El uso combinado de cadenas y neumáticos de invierno ofrece la mejor protección

Aquellos que están pensando en unas vacaciones en la nieve o una larga estancia en las montañas deben estar bien preparados ante la llegada del invierno mediante unas cadenas de nieve, pues son la mejor protección contra el patinado de ruedas.

Pero hay que ser claros: las cadenas no sustituyen a los neumáticos de invierno, pues se colocan en los ángulos de conducción y esto no es suficiente para que el coche mantenga su rumbo, como por ejemplo en curvas o cuesta abajo. Hay una gran variedad de sistemas de cadenas en el mercado, que presentamos de manera breve a continuación.

 

A continuación un breve resume de la diferencia entre las cadenas de corda y las tradicionales cadenas de nieve.

Cadenas de cuerda:

Las cadenas de cuerda son una alternativa especialmente eficaz a las tradicionales cadenas de nieve, pero sólo se recomiendan para personas aficionadas o incluso expertas en bricolaje. Se puede comprar un juego de cadenas de cuerda por sólo 50 euros, pero son difíciles de montar (en ocasiones, hasta dos horas), por lo que es más recomendable gastar unos pocos euros más y comprar unas cadenas de acero.

Cadenas de acero:

Las cadenas de acero cuestan alrededor de 70 euros, pero son mucho más cómodas que las de cuerda, pues el montaje es mucho más fácil. Simplemente hay que poner las cadenas sobre el neumático y abrocharlas mediante unos ganchos de cierre. Las pruebas realizadas han demostrado que la mayoría de modelos de este tipo tienen una alta capacidad de adherencia al neumático.

Sistema de montaje rápido:

Aunque los llamados sistemas de montaje rápido son bastante caros (un juego puede costar alrededor de 200 euros), en caso de necesidad son los más fáciles de montar. Sin embargo, es necesaria una cierta preparación antes de ir de vacaciones de invierno en coche, pues hace falta atornillar una tuerca especial de montaje en cada rueda motriz, así como adaptar la longitud de los eslabones de las cadenas de acuerdo al tamaño del neumático.

Si ya has instalado estos accesorios con anterioridad, el montaje será mucho más simple cuando haya que hacer frente a una ráfaga de nieve. Simplemente habría que abrochar las cadenas a la tuerca, colocarlas sobre los neumáticos y a disfrutar, pues las cadenas se ajustarán automáticamente al iniciar la marcha.

 

La práctica lleva a la perfección

Independientemente del sistema elegido, según los expertos lo más importante es ensayar el montaje antes de iniciar un viaje invernal en coche. Después de todo, el montaje es ciertamente exigente y normalmente tiene lugar bajo unas condiciones poco propicias. ¡Lo mejor sería ser capaz de montar las cadenas de nieve con los ojos cerrados!
 

Trata tus neumáticos con cuidado

Cuando se usan cadenas de nieve, es importante tratar los neumáticos con el mayor cuidado posible. Por ejemplo, después de montadas, ciertamente es necesarios apretarlas, pero no excesivamente porque el efecto de las cadenas está basado en el hecho de que toquen el suelo antes que los propios neumáticos.

Los expertos también señalan que las cadenas deben moverse alrededor de los neumáticos. Si se mantuvieran siempre en la misma parte del neumático, poco a poco dañarían la goma. Por tanto, no es correcto usar el gato para dejar salir algo de aire de los neumáticos, a continuación apretar las cadenas y después aumentar la presión en una estación de servicio. No encorsetes tus neumáticos entre cadenas, pues esto podría dañar totalmente tus neumáticos.